Desde
muy pequeño, me senté delante de un piano, debía
tener entonces 5 o 6 años.
El piano, (una antigua pianola transformada), estaba colocado
en la esquina de un salón por el que siempre pasaba gente,
un público en movimiento que siempre me pedía
que tocara algo...
Ya que no sabía tantas piezas, empecé a inventar
músicas que sin pasar por los libros, tocaba al piano...
Un día, un señor que pasó por el salón,
me dijo que aquello era "Improvisar"
